Armar una vajilla completa no significa necesariamente comprar un juego enorme de piezas iguales. La mejor vajilla es la que se adapta a cómo vivís tu casa, cuántas personas se sientan habitualmente a la mesa y qué tipo de comidas compartís.

Antes de elegir cantidades, conviene pensar qué piezas realmente vas a usar.

 

¿Qué piezas forman una vajilla completa?

Podés empezar por una base simple:

Platos principales: para almuerzos y cenas de todos los días.
Platos de postre: útiles para desayunos, entradas, postres o comidas más pequeñas.
Bowls: una de las piezas más versátiles para ensaladas, pastas, sopas, frutas o desayunos.
Tazas: elegí el formato según cómo tomás café, té o infusiones.
Fuentes y piezas para compartir: completan la mesa y permiten llevar la comida directamente al centro.

No todas las casas necesitan exactamente la misma combinación. Por eso, más que pensar en un juego cerrado, nos gusta pensar la vajilla como un conjunto que se puede construir y ampliar con el tiempo.

 

¿Cuántas piezas comprar?

Una buena referencia es tener al menos una pieza de uso diario por persona y sumar algunas adicionales para recibir invitados o tener margen mientras otras están en el lavavajillas.

Para 2 personas
4 platos principales + 4 platos de postre + 2/4 bowls + 2/4 tazas.

Para 4 personas
6 platos principales + 6 platos de postre + 4/6 bowls + 4/6 tazas.

Para 6 personas
8 platos principales + 8 platos de postre + 6/8 bowls + 6/8 tazas.

Para 8 personas
10/12 platos principales + 10/12 platos de postre + 8/10 bowls + 8/10 tazas.

No es una regla estricta. Si recibís gente seguido, probablemente te convenga sumar algunas piezas más. Si vivís solo o en pareja y usás mucho bowls, quizás tenga más sentido invertir primero en esos formatos.

 

Empezá por lo que más usás

No hace falta comprar todo al mismo tiempo.

Una buena forma de empezar es elegir las piezas que utilizás todos los días y después incorporar fuentes, dips, bandejas, azucareras u otros complementos.

Esto también permite que la vajilla evolucione junto con tu casa y tu manera de usarla.

 

¿Toda la vajilla tiene que ser igual?

No.

Combinar distintos colores, esmaltes o formatos puede hacer que una mesa tenga mucha más personalidad sin perder coherencia.

Podés mantener una misma materialidad y combinar tonos, o elegir una colección principal y sumar algunas piezas diferentes como acento.

En una vajilla de cerámica gres, las pequeñas variaciones propias del proceso también hacen que incluso las piezas de una misma colección no sean completamente idénticas.

 

Pensá también en cómo guardarla

Antes de comprar, vale la pena considerar el espacio disponible en alacenas y estantes.

Una vajilla pensada para todos los días debería ser fácil de guardar, apilar y tener a mano. Comprar muchas piezas que casi nunca usamos termina ocupando espacio sin aportar demasiado a la mesa.

 

Una vajilla que pueda crecer con vos

En ATAVIO pensamos la vajilla como algo que se construye con el tiempo.

Podés empezar con los esenciales y después sumar nuevas piezas, colores y formatos según cambien tus necesidades. La idea no es tener todo, sino tener piezas que realmente disfrutes usar todos los días.

 

Armá tu vajilla ATAVIO

Explorá nuestra colección de cerámica gres y elegí las piezas, colores y formatos para armar una vajilla a tu manera.

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